It (ESO)

Desde antes de la salida del primer trailer de esta adaptación cinematográfica sobre el payaso “Eso”, se ha generado mucha expectativa alrededor de la misma, debido a la mini serie de los 90 estelarizada por Tim Curry y que dejó su huella en el imaginario de las personas como un tenebroso payaso.

Ahora, de la mano de Bill Skarsgård, el personaje ha vuelto para poner a flotar a los niños del poblado de Derry y aterrorizarlos con sus peores pesadillas vueltas realidad.

El guion presenta cambios en algunas escenas y detalles, cosa que se aplaude por la inyección de realismo y actualización a la historia. Situaciones como la ubicación de la entrada al alcantarillado, el propio estilo de “Eso”, las peleas entre los niños y el payaso, por mencionar algunos.

Uno de los puntos más enriquecedores son los pequeños actores, especialmente tres de ellos se llevan las palmas por su trabajo actoral: Jaeden Lieberher, el hermano del raptado Georgie, quien con su marcado tartamudeo pero valentía, incita al grupo a seguir adelante. Finn Wolfhard como el gracioso Richie, el más cómico y simpático entre ellos y Sophia Lillis como la única chica del conjunto Beverly, el suspiro de sus amigos pero catalogado “peligro” para los adultos por los rumores.

Ellos, junto al resto de los infantes, hacen una labor plausible, el departamento de casting hizo una buena elección en cada uno de ellos; se nota química, humor, complicidad, unión, pero sobre todo complementación. Son como una especie de rompecabezas, cada uno tiene su forma pero puede encajar con el resto.

Tambien el esfuerzo por darles más personalidad y origen a cada uno de los personajes es logrado. Separar la historia de cuando son pequeños y grandes y darle más forma (en este primer capítulo) a la infancia, dota a la trama de credibilidad, ya no hay esos huecos que aparecieron en la mini serie, sobre la profundidad en la personalidad de cada uno de los papeles estelares.

Y que decir de Bill Skarsgård, quien con los detalles impresos en su forma de hablar, sus propios movimientos corporales y esa sonrisa tenebrosa con toques de simpatía, hacen de Pennywise un payaso más oscuro, agresivo y cínico que el anterior. Además el maquillaje y vestuario son más fríos, generando mayor armonía con su entorno.

 

Otro aspecto a destacar es el trabajo visual de la película; la fotografía es dinámica y nos lleva a ser testigos tanto de las atrocidades del malvado ser, como de la inocencia de los menores, sin dejar de mencionar el entorno acorde a cada situación, desde simples enfoques a los rostros, hasta tomas más abiertas, los colores y la ilumación cambian adecuadamente para acentuar lo que se quiere decir.

La dirección de Andy Muschietti también es otro de los aciertos. Se nota su previa experiencia en películas de terror, pero esta hasta el momento, es su obra máxima. La continuidad de los objetos y detalles la mantuvo prácticamente intacta, y la historia corrió sin mayor explicación, con claridad y sin utilizar la técnica del espanto simple.

Tiene sus detalles, como el desenlace de un par de situaciones, pero en general es un largometraje resuelto con atino, más apegado a una posible situación real que la mini serie de los 90. Con mejores trabajos de interpretación y una dirección fluida, sin tropiezos.

Recomedable para un amplio público porque no se verán espantados con los típicos momentos de silencio seguido de un estruendo repentino, ni siquiera lo intentan y eso habla de una labor más profunda en los demás aspectos.

Por Octavio Alfaro

 

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