El mundo visto a través de los ojos de un niño: La vida de Calabacín

La vida de Calabacín

Cuando uno ve el título “La vida de Calabacín” (Ma vie de Courgette) de inmediato piensa que se trata de una película infantil; sin embargo, a pesar de que es un filme de animación realizada por stop motion, el director Claude Barras ofrece un trabajo dirigido a un público más maduro, pero desde la perspectiva de una inocente criatura.

La cinta cuenta la historia de un niño de 10 años llamado Ícaro (aunque prefiere que le digan “Calabacín”). Pese a que vive con su mamá, él es un pequeño sumamente solitario y algo temeroso debido a que ella se la pasa todo el tiempo bebiendo cervezas y gritándole a la televisión. Un día, mientras Calabacín juega en su cuarto con las latas vacías, sufre un accidente, causando que éstas caigan por las escaleras, acto seguido, su madre comienza a amenazarlo y se dirige a su habitación para castigarlo severamente; desafortunadamente, la señora sufre un percance, dejando huérfano a su hijo, puesto que su padre está ausente.

 

Luego de esa tragedia, Raymond (un amable policía) lo lleva a una casa hogar en la que viven otros niños de su edad a los que también les ocurrieron cosas terribles, como ver a sus dos padres drogándose; enterarse de que su madre fue deportada mientras que la menor estaba en la escuela; saber que su padre está en la cárcel por robo; y otras tantas atrocidades. Al principio, Calabacín se enfrenta a un ambiente completamente hostil; pero, conforme se va adaptando, descubre lo alegre que puede ser la vida en compañía de sus nuevas amistades, sus maestros, y en especial de la tierna Camille, de quien se enamora a primera vista.

Como te puedes dar cuenta, los diversos temas que se manejan en la película (drogadicción, robo, homicidio, y muchos más) hacen que no se trate de una cinta apta para un público infantil. Lo que resulta interesante es la forma en la que Barras aborda todos estos contenidos desde la óptica de los niños, ya que son ellos los que mencionan esos asuntos, los analizan, los interpretan y los explican de acuerdo a su razonamiento.

 

Algo que es importante señalar es que este filme demuestra la capacidad de comprensión que tienen los niños, y que muchas veces los adultos subestiman, creyendo que, como son chicos, son fáciles de engañar y que no van a entender lo que verdaderamente sucede a su alrededor. Por eso, es vital que la educación comience desde casa, además de que se debe tener cuidado con lo que se hace y se dice frente a los niños, ya que todo eso repercute directamente en su formación y en su desarrollo.

Esto último me recuerda un fragmento de la canción “Despierta” del cantante y compositor mexicano Alejandro Filio, que precisamente me remite a varias escenas de la película: “Ese colegio es todo un paraíso y en el camino existen bichos y color. Sólo despierta, o hazme un lugarcito para soñar y olvidemos el reloj.”. Seguramente, después de que veas “La vida de Calabacín” vas a entender a cuales me refiero.

 

Raúl Almaguer Avila

Ficha Técnica:

Título original: Ma vie de Courgette (La vida de Calabacín)

Año: 2016

País: Francia

Estreno: 12 de mayo de 2017

Distribuidora: Cinepolis Distribución

Género: Animación / Comedia / Drama

Duración: 66 min.

Calificación: 4.5/5

Dirección: Claude Barras

Reparto:

  • Gaspard Schlatter (Calabacín)
  • Sixtine Murat (Camille)
  • Pauline Jaccoud (Simon)
  • Michel Vuillermoz (Raymond)

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