Noche de juegos

Nada como pasar un tiempo con los amigos, echando relajo, quizá tomando unos tragos y haciendo algunas actividades para entretenerse como jugar. ¿Qué podrías salir mal si solo hay adivinanzas, mímica y una que otra competencia de responder preguntas? En Noche de juegos todo parecía normal hasta que a alguien se le ocurre llevar a un nuevo nivel la diversión.

Cierta persona será secuestrada y el objetivo del juego es encontrarla en el menor tiempo posible, el ganador se lleva un auto deportivo de lujo, tentador ¿cierto? El problema para los participantes es la desaparición de la delgada línea entre la realidad y la ficción dentro de la actividad, no tienen la certeza de que lo visto sea algo actuado o está sucediendo en verdad.

Anteponiendo el espíritu de competencia, las tres parejas se aventuran a su modo a resolver el misterio, y mientras eso ocurre los momentos de gracia aparecen de distintos modos, ya sea haciendo referencias a otras películas o intérpretes de manera burlona o con chistes de pastelazo, sin dejar de mencionar la recrudecida rivalidad que aumenta más de lo acostumbrado entre ellos.

Rachel McAdams y Jason Bateman son los encargados de darle vida a la pareja protagonista en Noche de juegos; la química entre ellos sobresale de forma natural, no se ven forzadas las situaciones ni mucho menos sobreactuaciones en sus papeles, más bien parece que tuvieron libertad en su trabajo para aportar su granito de arena y son capaces de soportar el peso del largometraje.

Esta es la segunda ocasión en que Jason Bateman y Rachel McAdams comparten créditos

Al ser una comedia los guionistas se toman permisos para exagerar algunas situaciones, de repente un problema menor se convierte en uno grande a la menor provocación, exagerando las acciones y hasta poniendo a prueba el lado más crédulo de la audiencia. Esto puede llegar a aburrir aunado con los giros repentinos en la historia que tratan de dar en más de una ocasión.

Y ojo cuando la vayan a ver, no se vayan cuando comiencen a aparecer los créditos finales, al mero estilo característico del Universo Cinematográfico de Marvel, hay un par de escenas extras, más que intrigarnos sobre una posible secuela, aclaran una de las incógnitas planteadas de forma alterna durante la cinta

Noche de juegos es una comedia con tintes de misterio apegada a la fórmula clásica de este tipo de cintas: hacer reír a toda costa al espectador sin importar que tan creíbles parezcan los escenarios planteados. Funciona por varios momentos aunque tiene sus momentos débiles, sin embargo sí logra dejarte con un buen sabor de boca.

Por Octavio Alfaro

 

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